“Desde aquí arriba, el mundo de los hombres no parece más que una locura,
una monotonía encerrada dentro de sí misma”Walter Bonatti
"Tor des Géants":
no es francés, no es italiano, sino patois.
En una ruta entre los Gigantes, una carrera para Gigantes.
Desde Courmayeur a Courmayeur.
Un anillo, suspendido entre la tierra y el cielo, serpentea a los pies de los famosos 4000 m de los Alpes.
Estos son: Monte Blanco, Gran Paradiso, Monte Rosa y Monte Cervino, los monstruos sagrados. Temidos, amados, venerados.
Cuatro gigantes en el pequeñísimo Valle d’Aosta.
Pero, si consideremos la silueta de las pendientes, las profundidades de los valles y los picos que llegan hasta el cielo, entonces la superficie de este territorio nos asombra.
Cada rincón de esta tierra merece ser explorado, con cuidado y respeto, pues esconde historias y leyendas, tradiciones y sabores, gente ruda pero hospitalaria.
También ofrece picachos y picos, donde el hombre se siente un Gigante.

